Os vengo a traer una historia de lo más aburrida. La mini-turbiez que os voy a contar trata sobre una pareja cuya relación ha funcionado de maravilla hasta ahora. ¿Por qué hasta ahora? Porque resulta que se han ido a vivir juntos, y claro, no se ponen de acuerdo para las comidas. ¿En qué sentido? Pues, lo que a Hilda le gusta, Frank lo aborrece (excepto el Brot o pan integral. Eso les gusta a ambos). Aquí os dejo una lista de las comidas que agradan a Hilda, y otra de las que son más del gusto de Frank;
Hilda: Kartoffel (a mi me gusta, pero frita), Schokolade (tía lista, no puedo creer que a Frank no le guste), la Suppe (mítica de mi abuela), Orange (la vitamina C es muy importante señores), la Milch, la Butter y el (ahora LA) Tomate (lo siento Hilda, yo odio "la" Tomate).
Frank: Kuchen (postre, tiene pinta de gustarme), Apfel, Tee, Braten, Fisch (soy más de Braten y Schinken, carne freida y lomo), Salat (muy sana), Käse (Pero Hilda, ¿CÓMO NO TE GUSTA EL KÄSE?) y Schinken.
Y vosotros, ¿os sentís más Hilda o más Frank? ¿Les sugerís el divorco dadas sus confrontaciones alimenticias? Espero que no, pobrecillos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario